Pluma 2
Revista teórica marxista de política, arte y literatura
Gobiernos de "centro izquierda": nuevo dique contra la revolución social
Primarera 2006

 

Así va la otra campaña

El Sub comandante insurgente marcos se reúne con obreos y el POS en Querétaro y Jalisco y acuerdan convocar un Encuentro Nacional Obrero.

 

Participación de Enrique Gómez, asesor del sindicato de Euzkadi y miembro de la dirección del Partido Obrero Socialista, en el acto de La Otra Campaña en El Salto, Jalisco.

E l Salto tiene una gran historia que hay que recuperar, como hay que recuperar tantas luchas que ha dado nuestro pueblo a lo largo y ancho del territorio, pero sí cabe señalar que la huelga de Euzkadi nos parece un tema que tenemos que rescatar, que tenemos que analizar porque efectivamente es uno de los pocos triunfos obreros en la última etapa de la lucha de clases en nuestro país y que alcanzó con una estrategia de lucha local, regional, nacional e internacional. Jesús Torres decía: “en este mundo globalizado, nosotros globalizamos la lucha.” Entonces dar a conocer las lecciones que deja este triunfo, que afortunadamente ya no es único en el país, lo digo porque desgraciadamente muchas de las luchas obreras han sido derrotadas, pero esto tenemos que dejarlo en el pasado, tenemos que organizar luchas triunfantes, luchas a la ofensiva en contra de la explotación.

 Por una nueva dirección de los obreros

Hay una lección que deja la huelga de Euzkadi que nos parece que es muy importante: la necesidad de contar con una nueva dirección obrera, que al frente de los sindicatos haya dignos representantes de sus compañeros trabajadores, no que decidan por ellos -como decía el compañero que me antecedió, que contaba cómo los subieron a él y a sus compañeros de trabajo a un camión a ir a apoyar a no sé que candidato; lo hicieron presionados por el asunto del trabajo, porque si no iban a este tipo de actos pues simplemente eran sacados del trabajo.

Tenemos que acabar con esa situación, necesitamos una nueva dirección obrera, una nueva dirección sindical, como también requiere una nueva dirección el país.

En el caso de Euzkadi se constató que tenemos una dirección honesta, una dirección combativa que impulsó la lucha de los compañeros, que se puso al frente y encaminó al sindicato hacia un triunfo. Es una dirección democrática que escuchaba la opinión de los compañeros en su asamblea general y respetaba las resoluciones de su asamblea general, pero también una dirección internacionalista que supo descifrar el asunto de la “globalización” y que concluyó que era necesario llevar la huelga en Euzkadi hasta la propia casa de la transnacional, en Alemania. Esto fue clave para el triunfo. El sindicato de Euzkadi tuvo la capacidad de entrar a las asambleas de accionistas de la Continental con el apoyo de otras organizaciones alemanas, tuvo la oportunidad de hacer de esas asambleas el punto fundamental de discusión en las asambleas de los dueños del capital.

 La lucha contra los contratos de protección

Esto implica dar una fuerte batalla en contra del charrismo sindical que predomina en la mayoría de nuestras organizaciones. Implica desarrollar una batalla a fondo en contra de esta funesta herencia del régimen priísta que dominó en el país durante más de 70 años; tenemos que extirpar el cáncer del movimiento obrero que es el charrismo sindical, tenemos que acabar con los Víctor Flores (ese gángster que está actualmente al frente de una de las fracciones del Congreso del Trabajo), tenemos que acabar con los Napoleón Gómez Urrutia (todos sabemos cómo llegó a la Secretaría General del sindicato minero sin haber tocado jamás, bueno, ya ni los guantes obreros, jamás trabajó en una mina este señor, que era el junior de aquél viejo charro Napoleón Gómez Chávez).

Ahora tenemos que pelear también contra los dueños de los contratos de protección, que empiezan a dominar la escena en el ámbito laboral. Ya Jesús Torres hablaba de Salvador Gámez, que es un tipo que controla miles de contratos de protección para engañar a los trabajadores, para super explotar a los trabajadores y no darles ninguna prestación. Tenemos que limpiar los sindicatos, tenemos que echar a los charros de nuestras organizaciones sindicales y la otra campaña nos parece que es una vía, un vehículo muy, muy importante que nos da la posibilidad de llegar a todos los trabajadores y trabajadoras a nivel nacional y proponerles esto: organizarnos, hacer un Encuentro -como el que ya se ha planteado aquí-, un encuentro nacional obrero que ya está prácticamente organizado por los compañeros del sindicato de Uniroyal. Tenemos que organizar la resistencia obrera, tenemos que organizar todo el coraje que se ha acumulado durante años entre los trabajadores que han visto pisoteados sus derechos, que han visto cómo los despiden, cómo les cierran sus fuentes de trabajo, cómo los charros los traicionan y firman convenios a favor de la patronal. 

Por partidos de izquierda en el movimiento obrero

Tenemos que trabajar para preparar ese gran encuentro, ese primer encuentro en el marco de la otra campaña, ese encuentro nacional obrero y yo creo que existe la posibilidad de que terminemos la otra campaña con la creación de una corriente sindical de izquierda a nivel nacional que nos permita apoyar a todos aquellos trabajadores que se decidan a luchar en contra del charrismo sindical.

También los trabajadores tenemos que recuperar nuestra participación política, porque ese dominio que había de parte del charrismo sindical nos impedía realizar nuestra propia actividad, nuestra propia decisión política, estábamos vetados de organizarnos en algún otro partido que no fuera el oficial, eso también tiene que pasar al basurero de la historia, porque también existen partidos obreros, también existen partidos de izquierda que están decididos a pelear hombro con hombro con todos ustedes, trabajadores, mujeres, jóvenes. Es cierto, los partidos burgueses son partidos -que solamente buscan colocarse en el poder, pero también habemos organizaciones y, justo es decirlo, que estamos decididos a pelear codo a codo en la lucha de los trabajadores a nivel nacional, y tenemos que recuperar nuestros espacios políticos para la clase trabajadora, rechazando la afiliación forzosa, rechazando el corporativismo y rechazando en primer lugar a los partidos de la burguesía que solamente tratan de dominarlos, como lo hacen actualmente en el proceso electoral.

AMLO, protector de los empresarios

Ayer en el recibimiento de la otra campaña, platicaba con una compañera que decía: “ustedes dicen mentiras cuando dicen que el PRI y el PAN y el PRD son lo mismo”; y yo le decía: “compañera ¿usted sabe que López Obrador propuso la privatización de PEMEX?”, y me decía: “no es cierto, ustedes siempre dicen mentiras”; “no compañera, escuche en las noticias, en la televisión y se va a dar cuenta, o lea los periódicos, hay que enterarnos de lo que está pasando en el país porque López Obrador propuso la privatización de PEMEX”.

Pero quisiera mencionar un aspecto de la política de López Obrador que deja perfectamente claro su carácter patronal: es el caso de los mineros de Coahuila. Él dijo: “el gran problema para los mineros es el charrismo sindical y hay que democratizar los sindicatos”. Muchos de ustedes podrán decir: “eso es verdad”. Y claro que es verdad, yo mismo acabo de plantear y proponer que echemos a los charros de los sindicatos, pero ¿por qué a López Obrador se le olvidó decirquién era el responsable de la tragedia de los mineros?, ¿por qué se le olvida decir que la Minera México los obligaba a bajar a la mina a pesar de saber que había un enorme riesgo?, ¿sabían ustedes que los compañeros obreros mineros estaban organizando un paro para oponerse a trabajar en esas condiciones?, porque sabían que en cualquier momento estallaba la mina. ¿Por qué a López Obrador se le olvida mencionar a la sacrosanta propietaria, a la sacrosanta empresa? La respuesta es: porque defiende sus intereses, porque ahí está claramente reflejado su compromiso con los poderosos del país, no en balde su alianza con Slim, el ahora tercer hombre más rico del mundo, no en balde su alianza económica con este personaje que ahora está tratando de dominar la política nacional a través del Acuerdo de Chapultepec, que evidentemente tenemos que rechazar.

Y esa es otra gran lección de la huelga de Euzkadi compañeros, la libertad de los trabajadores a participar políticamente, a decidir, a pensar, a refl exionar, a sacar conclusiones y a participar activamente en la vida política del país. Por eso creemos que es el momento de actuar y la otra campaña es el vehículo idóneo para que los trabajadores, los campesinos, los indígenas, las mujeres, los sectores oprimidos y explotados del país nos organicemos para decir “¡Ya Basta!”, “¡vamos a echar abajo ese mal gobierno!. No queremos el proceso electoral y nos vamos a organizar de manera independiente.”