Así va
la otra campaña El
Sub comandante insurgente marcos se reúne con obreos
y el POS en Querétaro y Jalisco y acuerdan convocar
un Encuentro Nacional Obrero.
Participación
de Enrique Gómez, asesor
del sindicato de Euzkadi y miembro de la dirección del
Partido Obrero Socialista, en el acto de La Otra Campaña
en El Salto, Jalisco.
E
l Salto tiene una gran historia que hay que recuperar, como
hay que recuperar tantas luchas que ha dado nuestro pueblo a
lo largo y ancho del territorio, pero sí cabe señalar
que la huelga de Euzkadi nos parece un tema que tenemos que rescatar,
que tenemos que analizar porque efectivamente es uno de los pocos
triunfos obreros en la última etapa de la lucha de clases
en nuestro país y que alcanzó con una estrategia
de lucha local, regional, nacional e internacional. Jesús
Torres decía: “en este mundo globalizado, nosotros globalizamos
la lucha.” Entonces dar a conocer las lecciones que deja este
triunfo, que afortunadamente ya no es único en el país,
lo digo porque desgraciadamente muchas de las luchas obreras
han sido derrotadas, pero esto tenemos que dejarlo en el pasado,
tenemos que organizar luchas triunfantes, luchas a la ofensiva
en contra de la explotación.
Por
una nueva dirección de los obreros
Hay
una lección que deja la huelga de Euzkadi que nos
parece que es muy importante: la necesidad de contar con una
nueva dirección obrera, que al frente de los sindicatos
haya dignos representantes de sus compañeros trabajadores,
no que decidan por ellos -como decía el compañero
que me antecedió, que contaba cómo los subieron
a él y a sus compañeros de trabajo a un camión
a ir a apoyar a no sé que candidato; lo hicieron presionados
por el asunto del trabajo, porque si no iban a este tipo de actos
pues simplemente eran sacados del trabajo.
Tenemos
que acabar con esa situación, necesitamos una
nueva dirección obrera, una nueva dirección sindical,
como también requiere una nueva dirección el país.
En
el caso de Euzkadi se constató que tenemos una dirección
honesta, una dirección combativa que impulsó la
lucha de los compañeros, que se puso al frente y encaminó al
sindicato hacia un triunfo. Es una dirección democrática
que escuchaba la opinión de los compañeros en su
asamblea general y respetaba las resoluciones de su asamblea
general, pero también una dirección internacionalista
que supo descifrar el asunto de la “globalización” y que
concluyó que era necesario llevar la huelga en Euzkadi
hasta la propia casa de la transnacional, en Alemania. Esto fue
clave para el triunfo. El sindicato de Euzkadi tuvo la capacidad
de entrar a las asambleas de accionistas de la Continental con
el apoyo de otras organizaciones alemanas, tuvo la oportunidad
de hacer de esas asambleas el punto fundamental de discusión
en las asambleas de los dueños del capital.
La
lucha contra los contratos de protección
Esto
implica dar una fuerte batalla en contra del charrismo sindical
que predomina en la mayoría de nuestras organizaciones.
Implica desarrollar una batalla a fondo en contra de esta funesta
herencia del régimen priísta que dominó en
el país durante más de 70 años; tenemos
que extirpar el cáncer del movimiento obrero que es el
charrismo sindical, tenemos que acabar con los Víctor
Flores (ese gángster que está actualmente al frente
de una de las fracciones del Congreso del Trabajo), tenemos que
acabar con los Napoleón Gómez Urrutia (todos sabemos
cómo llegó a la Secretaría General del sindicato
minero sin haber tocado jamás, bueno, ya ni los guantes
obreros, jamás trabajó en una mina este señor,
que era el junior de aquél viejo charro Napoleón
Gómez Chávez).
Ahora
tenemos que pelear también contra los dueños
de los contratos de protección, que empiezan a dominar
la escena en el ámbito laboral. Ya Jesús Torres
hablaba de Salvador Gámez, que es un tipo que controla
miles de contratos de protección para engañar a
los trabajadores, para super explotar a los trabajadores y no
darles ninguna prestación. Tenemos que limpiar los sindicatos,
tenemos que echar a los charros de nuestras organizaciones sindicales
y la otra campaña nos parece que es una vía, un
vehículo muy, muy importante que nos da la posibilidad
de llegar a todos los trabajadores y trabajadoras a nivel nacional
y proponerles esto: organizarnos, hacer un Encuentro -como el
que ya se ha planteado aquí-, un encuentro nacional obrero
que ya está prácticamente organizado por los compañeros
del sindicato de Uniroyal. Tenemos que organizar la resistencia
obrera, tenemos que organizar todo el coraje que se ha acumulado
durante años entre los trabajadores que han visto pisoteados
sus derechos, que han visto cómo los despiden, cómo
les cierran sus fuentes de trabajo, cómo los charros los
traicionan y firman convenios a favor de la patronal.
Por partidos de izquierda en el movimiento obrero
Tenemos
que trabajar para preparar ese gran encuentro, ese primer
encuentro en el marco de la otra campaña, ese encuentro
nacional obrero y yo creo que existe la posibilidad de que terminemos
la otra campaña con la creación de una corriente
sindical de izquierda a nivel nacional que nos permita apoyar
a todos aquellos trabajadores que se decidan a luchar en contra
del charrismo sindical. También
los trabajadores tenemos que recuperar nuestra participación
política, porque ese dominio que
había de parte del charrismo sindical nos impedía
realizar nuestra propia actividad, nuestra propia decisión
política, estábamos vetados de organizarnos en
algún otro partido que no fuera el oficial, eso también
tiene que pasar al basurero de la historia, porque también
existen partidos obreros, también existen partidos de
izquierda que están decididos a pelear hombro con hombro
con todos ustedes, trabajadores, mujeres, jóvenes. Es
cierto, los partidos burgueses son partidos -que solamente buscan
colocarse en el poder, pero también habemos organizaciones
y, justo es decirlo, que estamos decididos a pelear codo a codo
en la lucha de los trabajadores a nivel nacional, y tenemos que
recuperar nuestros espacios políticos para la clase trabajadora,
rechazando la afiliación forzosa, rechazando el corporativismo
y rechazando en primer lugar a los partidos de la burguesía
que solamente tratan de dominarlos, como lo hacen actualmente
en el proceso electoral.
AMLO, protector de los empresarios
Ayer
en el recibimiento de la otra campaña, platicaba
con una compañera que decía: “ustedes dicen mentiras
cuando dicen que el PRI y el PAN y el PRD son lo mismo”; y yo
le decía: “compañera ¿usted sabe que López
Obrador propuso la privatización de PEMEX?”, y me decía: “no
es cierto, ustedes siempre dicen mentiras”; “no compañera,
escuche en las noticias, en la televisión y se va a dar
cuenta, o lea los periódicos, hay que enterarnos de lo
que está pasando en el país porque López
Obrador propuso la privatización de PEMEX”. Pero
quisiera mencionar un aspecto de la política de
López Obrador que deja perfectamente claro su carácter
patronal: es el caso de los mineros de Coahuila. Él dijo: “el
gran problema para los mineros es el charrismo sindical y hay
que democratizar los sindicatos”. Muchos de ustedes podrán
decir: “eso es verdad”. Y claro que es verdad, yo mismo acabo
de plantear y proponer que echemos a los charros de los sindicatos,
pero ¿por qué a López Obrador se le olvidó decirquién
era el responsable de la tragedia de los mineros?, ¿por
qué se le olvida decir que la Minera México los
obligaba a bajar a la mina a pesar de saber que había
un enorme riesgo?, ¿sabían ustedes que los compañeros
obreros mineros estaban organizando un paro para oponerse a trabajar
en esas condiciones?, porque sabían que en cualquier momento
estallaba la mina. ¿Por qué a López Obrador
se le olvida mencionar a la sacrosanta propietaria, a la sacrosanta
empresa? La respuesta es: porque defiende sus intereses, porque
ahí está claramente reflejado su compromiso con
los poderosos del país, no en balde su alianza con Slim,
el ahora tercer hombre más rico del mundo, no en balde
su alianza económica con este personaje que ahora está tratando
de dominar la política nacional a través del Acuerdo
de Chapultepec, que evidentemente tenemos que rechazar.
Y
esa es otra gran lección de la huelga de Euzkadi compañeros,
la libertad de los trabajadores a participar políticamente,
a decidir, a pensar, a refl exionar, a sacar conclusiones y a
participar activamente en la vida política del país.
Por eso creemos que es el momento de actuar y la otra campaña
es el vehículo idóneo para que los trabajadores,
los campesinos, los indígenas, las mujeres, los sectores
oprimidos y explotados del país nos organicemos para decir “¡Ya
Basta!”, “¡vamos a echar abajo ese mal gobierno!. No queremos
el proceso electoral y nos vamos a organizar de manera independiente.”
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