Crisis en la Iglesia Católica: Pederastia
Cynthia Orozco y Marcelo Pardiñas
La Iglesia Católica hoy vive una de sus mayores crisis a causa del escándalo de los casos de pederastia (abuso sexual hacia los niños) cometidos por sacerdotes. La propia Iglesia ha reconocido muchos casos de violaciones a niños en Estados Unidos, Europa y América Latina. Esto ha indignado a mucha gente, que ahora cuestiona a la Iglesia por la hipocresía, mentira y encubrimiento de altos mandos católicos a sacerdotes pederastas.
Sólo por citar algunos ejemplos: el sacerdote Lawrence Murphy abusó de 200 niños sordos en el estado de Wisconsin entre 1950 y 1974; en Irlanda, los informes Ryan y Murphy revelaron las humillaciones, abusos sexuales y torturas contra menores por sacerdotes y religiosas de esa nación durante casi 7 décadas. En el informe Ryan se menciona que entre 1930 y los años 80, más de dos mil niños sufrieron abusos sexuales y torturas físicas y psíquicas en instituciones estatales operadas por religiosos.
El informe Murphy señala que de 1975 a 2004 por lo menos 400 niños fueron víctimas de abusos cometidos por 46 sacerdotes de la arquidiócesis de Dublín. Se cita también que más de 40 clérigos fueron acusados de violar a 450 menores que presentaron cargos. El padre Noel Reynolds admitió haber abusado sexualmente de docenas de niños y haber insertado su crucifijo en la vagina y el ano de una niña.
Y no vayamos tan lejos, en México, Marcial Maciel, fundador de la Congregación Legionarios de Cristo, abuso sexualmente de menores de edad, incluyendo a sus hijos. Las acusaciones fueron negadas por años, y hasta ahora se reconoce la verdad.
La Iglesia justifica estas atrocidades argumentando que todos estos actos serán castigados en el “otro mundo”, por lo que estos crímenes –según la Iglesia- no deberían ser castigados por leyes terrenales, y esto da motivo a la proliferación e impunidad de sacerdotes pederastas. No nos sorprenden, entonces, las declaraciones del Obispo de la prelatura Cancún-Chetumal: “lo hicieron por ignorancia, a lo mejor no sabían. En tal medida puede aplicárseles el precepto de Jesucristo: Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. El Vaticano, por su parte, tan sólo ha dado disculpas y prometido investigar a sacerdotes señalados como pederastas, sin embargo, no ejerce ninguna acción legal que frene los abusos.
Exigimos que todos los clérigos pederastas sean castigados, no importando que jerarquía eclesiástica tengan, desde el Papa hasta el cura del barrio. Exigimos justicia para las víctimas de los abusos de la iglesia.
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