Más impuestos para los trabajadores y mayores prebendas
para los empresarios
Alejandro Ortiz Hernández
La burguesía nos sigue cobrando la factura por el desastre económico que ellos mismos provocaron. No les ha bastado con arrojarnos a las filas del desempleo y atentar contra nuestros derechos laborales básicos, para recuperar las ganancias a las que están acostumbrados. Ahora Calderón, junto con los diputados y senadores, nos acaban de imponer una serie de incrementos inadmisibles, que repercutirán directamente en nuestras condiciones de vida. Con un discurso demagógico, Calderón quiso vendernos el cuento de que el IVA generalizado tenía el objetivo de obtener recursos para los más pobres, cosa que es mentira. El aumento pretendía salvarles el pellejo a los gobernantes y empresarios burgueses. Los partidos burgueses, concientes de que esa medida podía tener costos políticos, resolvieron darnos la misma gata, nada más que revolcada, imponiéndonos un aumento al IVA de 15 a 16%, además de un aumento de 2 puntos al Impuesto sobre la Renta (ISR). ¿Qué significa esto en concreto? Que los precios de los productos que todos los trabajadores consumimos van a aumentar, ya que el incremento al IVA no lo van a absorber los empresarios, sino los consumidores directamente; y con el aumento al ISR, nos van a descontar de nuestra nómina un 2% adicional a lo que ya nos venían quitando. Tan sólo el aumento de las gasolinas a principios de este año, es el resultado negativo de estos impuestos.
Pero no todos vamos a tener que pagar más. Los 422 grupos empresariales más poderosos del país, seguirán gozando de privilegios, como el de pagar solamente el 25% de los impuestos que adeudan desde 2004, que no fueron cobrados por el gobierno en su momento, como parte de las “facilidades” que les han otorgado para “incentivar” la producción, a pesar de que tan sólo en el 2008, estos grupos tuvieron ganancias netas por más de 5 billones de pesos, de las cuáles sólo pagaron el 1.7% de impuestos (1).
Junto con esto, se aprobó no cobrar impuestos a las grandes empresas de comunicaciones por el uso de la banda ancha, lo que les significará enormes ganancias netas. Tan solo Televisa, no tendrá que pagar más de 5 mil millones de pesos por concepto de impuestos, gracias a los benevolentes diputados y senadores. Y no conformes, los diputados acordaron no gravar con el ISR las operaciones de las grandes empresas inmobiliarias, pues según los legisladores, este sector ha sido duramente golpeado en México.
Aunque en un inicio los perredistas se habían opuesto a los incrementos, a la hora de repartir el pastel, decidieron no mantener posición, porque sino, no les tocaba. Tan sólo los gobernadores de las entidades recibirán este año más de 419 mil millones de pesos, “la Cámara de Diputados tendrá 4 mil 753 millones; el Senado, 3 mil 569 millones; Auditoría Superior de la Federación, mil 226 millones; la Suprema Corte de Justicia, 4 mil 476 millones; el Consejo de la Judicatura Federal, 27 mil 63 millones; el Tribunal Electoral del Poder Judicial, mil 924 millones; el IFE, 8 mil 61 millones, y la CNDH, 889 millones; y a la SEDENA se le concedió una ampliación de mil 250 millones de pesos”2.
“La Comisión de Presupuesto reasignó una bolsa total de 86 mil 626 millones de pesos de gasto, que se distribuyeron proporcionalmente a los proyectos y demandas de PRI, PAN y PRD. Al incluir las peticiones perredistas se desactivó la inconformidad manifiesta desde días atrás por la exclusión en las negociaciones”3.
Queda de manifiesto entonces que el aumento de impuestos perjudica directamente a la clase trabajadora, en beneficio de los políticos y empresarios, y no a los sectores más empobrecidos de la población, quienes como siempre, sólo recibirán migajas que no ayudan en nada. Es por ello que se hace necesario que los trabajadores pongamos punto final a esta situación, saliendo a las calles a movilizarnos y a organizarnos de manera independiente para defender nuestros derechos. Somos los trabajadores quienes debemos de gobernar.
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1. La Jornada 31/10/09
2. La Jornada 17/11/09
3. Idem
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