El Socialista 354 - Enero 2010

La huelga victoriosa de 1936 

Genoveva Ramírez

Historia del SME II


El 16 de julio de 1936, tuvo lugar un vigoroso brío del proletariado mexicano al realizar uno de los movimientos huelguísticos de mayor trascendencia de la historia: la huelga organizada por los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en contra de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A., que abarcaba el Distrito Federal y los estados de Guerrero, Hidalgo, Puebla, Michoacán y otros.

Junto con esta huelga ocurrió un poco antes la de los trabajadores ferrocarrileros, que fue enfrentada rudamente por el gobierno del general Lázaro Cárdenas, que la declaró “inexistente”, término con el que la ilegalizó y los obligó a regresar al trabajo.

Al conocerse la noticia de que el gobierno había frustrado la huelga rielera, la indignación y coraje de las masas trabajadoras fortaleció su espíritu de lucha, desatándose una ola de protestas, manifestaciones y mítines por todo el país.

En estas circunstancias un mes después los electricistas demandaron  aumento de salarios, prestaciones sociales y derechos sindicales. Dado que la empresa eléctrica pertenecía a extranjeros, el movimiento adquirió rasgos antiimperialistas.

La huelga duró diez días durante los cuales la Ciudad de México y las regiones industriales cercanas permanecieron a oscuras. Por muchos lados hubo mítines masivos y manifestaciones de apoyo a los electricistas. Miles de obreros que se hallaron sin trabajo, ante la falta de energía eléctrica que moviera las fábricas, expresaron su solidaridad entusiasta. Los trabajadores alcanzaron el triunfo. En esa situación de combatividad proletaria, los trabajadores de diversos gremios consiguieron firmar contratos colectivos únicos y se reformó la ley para obligar a los patrones a pagar los días festivos.