El Socialista 354 - Enero 2010

La democracia en las Asambleas Nacionales,
imprescindible para la lucha electricista

Francisco Cruz

El movimiento electricista y popular, que se propone derrotar al gobierno y sus políticas patronales, requiere con urgencia de una fuerte organización nacional, con una participación activa, consciente y decidida de miles de trabajadores, de numerosos sindicatos, organizaciones, colectivos e individuos.
Para construir un sólido frente nacional de lucha, además de una programa político y un plan de lucha que realmente enfrente al gobierno, es necesaria una estructura representativa, que le dé su peso a cada organización en función de su número de integrantes; pero, al mismo tiempo evite que los pequeños colectivos y otras agrupaciones sean apabulladas por los grandes sindicatos.

Debe ser una organización que considere la consulta a las bases, que se proponga construir nuevas organizaciones que también funcionen democráticamente.

Los organismos que va generando el movimiento, como la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular y las asambleas estatales o regionales deben tener esta característica para consolidarse y fortalecerse. Sin embargo, al paso del tiempo, hay cada vez menos democracia en el funcionamiento de la instancia máxima en la conducción del movimiento que se ha propuesto respaldar al SME.

Al contrario, las reuniones han carecido de una verdadera discusión democrática. No se ha tomado en cuenta la opinión de la gran mayoría de asistentes. En cambio, se ha privilegiado la participación de unos cuantos dirigentes o diputados, y las reuniones han tenido más características de mitin que de asamblea.

De esta forma, en lugar de lograr una creciente participación, se ha desalentado la asistencia de más organizaciones y representantes.

Es indispensable recuperar esta discusión, que había sido planteada en una de las primeras reuniones de la Asamblea Nacional. Inclusive se propuso una estructura representativa, pero dejó de lado.

También se acordó impulsar la construcción de asambleas estatales de resistencia; sin embargo, a pesar de que en varias estidades se ha iniciado este proceso, sus representaciones no han sido tomadas en cuenta, no se consulta sobre sus discusiones ni sus propuestas políticas o de acción.

Es importante que la Asamblea Nacional recosidere su funcionamiento, y recuepere el método de discusión democratica. Sólo así se fortalecerá la organización y la solidaridad que le pueden dar el triunfo al SME.