¡NO AL CIERRE PATRONAL DE INDUSTRIAS OCOTLAN!
Por Jesús Torres Nuño
 
 
El Socialista 326-Junio de 2007
 

Guadalajara. Jal. - La empresa Textil Industrias Ocotlán, inicia operaciones en la pequeña ciudad de la ribera del lago de Chapala, en Jalisco a principios de los años 60s. A pesar de ser pequeña esta entidad tiene una gran tradición obrera y de lucha.

En el caso de nuestros compañeros de Industrias Ocotlán, esta fábrica es propiedad de uno de los empresarios más voraces de que se tenga conocimiento, el pulpo Isaac Saba, que lo mismo tiene empresas textiles, medios de comunicación y ahora hasta participa en el gran negocio que representa el futbol con la adquisición del equipo Veracruz, por un monto superior a los 200 millones de dólares. Es decir, esta persona es el típico oportunista que sólo ve dónde puede obtener ganancia y lo demás nada le importa, así sean trabajadores con toda una vida entregada a su empresa, como es el caso de los de Industrias Ocotlán, donde hay obreros con más de 30 años de antigüedad y que hoy enfrentan las más cruel y brutal realidad: el cierre de su fuente de trabajo y con ello el terrible desempleo.

Sin embargo, habría que explicarse qué pasa y por qué se da el cierre en Industrias Ocotlán, ya que forma parte de los efectos de la globalización, donde la industria textil instalada en México está siendo seriamente afectada por la incursión de los textiles chinos, a precios domping , de ganga, sin que el gobierno sea capaz de frenar tal práctica destructiva de las fuentes de empleo. También tenemos que responsabilizar a los representantes de los obreros, quienes pertenecen al Sindicato de Trabajadores de la Industria Textil, de la Confección, Similares y Conexos de la República Mexicana, afiliados a la nefasta CTM y cuyo líder vitalicio es Adolfo Gott Trujillo, conocido por ser el enterrador de muchas fabricas textiles del país, y para ejemplo está el de la histórica fabrica “Rio Grande” de El Salto, Jalisco. Ésta fue la segunda fabrica que se instaló en México a finales del siglo antepasado, pero cerró sus puertas en el año de 1992 y finalizó 12 años después la indemnización a sus trabajadores con la venta de la fábrica por un monto de 30 millones de pesos, mismos que fueron repartidos entre los obreros con montos muy por debajo de lo que legalmente les correspondía por concepto de sus indemnizaciones constitucionales.

Y de los salarios caídos ni hablar, esto cuando era obvio que dicha fábrica tenía un valor mucho muy superior, incluso se habla de que fue el mismo Gott Trujillo quien en realidad se la adjudicó para sus fines personales. Lo cierto es que este funesto líder cetemista fue el operador de dicho cierre y en consecuencia, fue el responsable del despido de más de 800 compañeros.

Ahora, con toda seguridad, los cetemistas intentarán hacer lo mismo en Industrias Ocotlán, sin embargo los obreros de esta fábrica han manifestado su disposición de lucha por preservar la fuente de trabajo, pero para poder hacerlo de manera eficaz, primero tendrán que democratizar su sindicato o de plano replantearse si permanecen en él o crean uno que en verdad defienda sus intereses. Sólo con un sindicato combativo y democrático podrían los obreros exigir que la fábrica sea expropiada y que pase a control de los propios trabajadores.

Para dar estas luchas es necesario que nuestros compañeros de Industrias Ocotlán sean rodeados de la más amplia solidaridad. En TRADOC (antes sindicato de Euzkadi) lo estamos haciendo, porque sabemos, por experiencia propia, que no hay lucha con perspectivas de triunfo, sin solidaridad. Entonces creemos que… a grandes males, grandes remedios: Industrias Ocotlán debe ser expropiada.

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