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II. Por un México soberano y un gobierno del pueblo trabajador
El Tratado de Libre Comercio lejos de beneficiar al pueblo, lo ha sumido en la miseria y dependencia de los países imperialistas, así que es necesaria la ruptura total con el TLC.
Exijamos que Estados Unidos lleve a cabo una reforma migratoria que permita el libre paso de los mexicanos. Nuestros paisanos con su trabajo han contribuido a la riqueza de ese país, por lo que es necesario que esa reforma contemple el respeto a sus derechos.
PEMEX es un patrimonio fundamental para el desarrollo. Los socialistas luchamos en contra de la privatización de PEMEX, ni de ninguna paraestatal de la industria energética.
Estamos por una política energética que le permita a México convertirse en una potencia en petroquímica secundaria y ser autosuficiente en refinación de combustibles, para ello deben construirse al menos tres plantas refinadoras más.
Para que nuestros campesinos produzcan y salgan de su pobreza es necesario pugnar por la eliminación de la contrarreforma al artículo 27 constitucional. La tierra es de quien la trabaja, no de quien tiene dinero para comprarla.
III. ¡Por democracia, derechos políticos y libertades!
Cada proceso electoral nos cuesta a los mexicanos millones de pesos que podrían destinarse a otros rubros como educación o salud. No debe asignarse ni un peso del erario público a los partidos políticos.
El pueblo tiene el derecho a decidir sobre los aspectos más relevantes del país, por ello es necesario que en nuestra constitución se plasme la figura del referéndum, plebiscito e iniciativa popular en todos los ámbitos y niveles de gobierno.
Son escandalosas las dádivas económicas que se otorgan los funcionarios públicos, mientras en el país existen millones de pobres, por lo que exigimos que se les impongan topes salariales, que no rebasen lo que gana un profesionista promedio; que se eliminen los privilegios como las dietas y bonos que reciben los diputados y los funcionarios.
Frente a la inconformidad social que crece día a día en nuestro país, el gobierno ha tenido una política represora, el pueblo tiene el derecho a organizarse y manifestarse, por lo que repudiamos la criminalización de la protesta social. Exigimos la libertad de los 12 presos políticos de Atenco, y a tod@s l@s pres@s políticos del país.
Exigimos la autonomía real y plena para las comunidades indígenas. |
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IV ¡Por un sistema de salud que garantice una atención de calidad a todos los mexicanos!
Todas las personas deberán tener acceso a los servicios salud de manera gratuita y con calidad, sin importar su condición social. Ante el desabasto de medicamentos proponemos desconocer las patentes de los medicamentos y fabricar genéricos que se proporcionen gratuitamente.
El sistema de salud se ha deteriorado por los malos manejos del gobierno. Este debe ser manejado por los trabajadores de la salud, organizados en sindicatos democráticos e independientes, que garanticen transparencia, salarios dignos y plazas suficientes para este sector.
Respecto a la emergencia sanitaria que acabamos de vivir, se debe revelar toda la verdad y sancionar a quienes ocultaron o manipularon información. La empresa Granjas Carroll debe ser castigada y debe indemnizar a las comunidades que ha contaminado. |
V. ¡Por una Educación pública y gratuita para tod@s!
Los gobiernos neoliberales han aplicado reformas que hacen de la educación un privilegio y no un derecho, proponemos la derogación de todas las reformas que atentan contra el derecho a la educación pública y gratuita y restringen el acceso a la misma, como la Alianza por la Calidad Educativa y la Reforma Integral de la Educación Media Superior. Exigimos un incremento en la educación, en todos los niveles, correspondiente al 12% del PIB.
Para una buena educación es necesario que a las trabajadoras y trabajadores de la educación de todos los niveles educativos cuenten con un salario digno, plazas de base, y la garantía del respeto a sus derechos labores.
VI. Oportunidades a la juventud
Debe incrementarse la matrícula del bachillerato y licenciatura, otorgarse becas a todo el que las necesite y la eliminación del examen único de ingreso a secundaria y bachillerato, así como la creación de Casas de Estudiantes en todo el país, subsidiadas y autónomas.
Se debe garantizar la contratación de los recién egresados de licenciatura y carreras técnicas, con derechos laborales plenos y salarios dignos, lo mismo para quienes aún estudian, pero con horarios flexibles.
Es necesario abrir e impulsar espacios y proyectos juveniles, como clubes, teatros y deportivos, como una medida para parar la criminalización y persecución de las expresiones de los jóvenes. |
VII. Alto a la inequidad y violencia contra las mujeres
Para avanzar en la liberación de las mujeres, deben contar con el derecho a decidir sobre su cuerpo, por esto planteamos la legalización de la interrupción del embarazo, de manera gratuita, bajo cualquier circunstancia en todo el país.
Reconocer el trabajo doméstico es vital, por lo que el gobierno deberá pagar un salario a las amas de casa, respetar los derechos laborales de las trabajadoras domésticas, instalar comedores y lavanderías públicas que aligeren las pesadas cargas domésticas, así como guarderías para todos los niños.
Hay que acabar con el feminicidio, como el que se ha vivido en Ciudad Juárez. Exigimos cárcel para los responsables de los asesinatos de mujeres, incluyendo a los gobernadores de Chihuahua y Estado de México y funcionarios públicos que han sido cómplices por encubrimiento, negligencia u omisión.
El cuerpo femenino no es un objeto, por lo panto planteamos penas máximas para quienes exploten y trafiquen con mujeres, niñas y niños, incluyendo a funcionario cómplices, como Mario Marín. |
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VIII. Por el respeto de las diferencias sexuales
La opresión no quedará eliminada sin el reconocimiento y respeto pleno a todas las orientaciones sexuales. Las personas lesbianas, homosexuales, transexuales, transgénero, travestis y poliamorosas deben tener derechos civiles y laborales plenos. Quienes discriminen por orientación sexual deben recibir penas máximas. Los crímenes de odio también deberán recibir los castigos más severos contemplados por la ley.
IX. ¡Por la legalización de las drogas!
La legalización de las drogas y la venta controlada desde el Estado, son medidas para acabar con el negocio del narcotráfico. Al mismo tiempo, se deberán impulsar programas preventivos, educativos y de atención para que la población tome decisiones informadas respecto al consumo, en beneficio de su salud.
Las comunidades campesinas, ante el declive del campo, se han visto forzadas a cultivar estupefacientes. El estado debe pagar precios de garantía superiores por cosechas de alimentos a los que se pagan por cultivos de droga.
Debe haber castigo real contra los narcotraficantes, funcionarios de gobierno y empresarios cómplices. Sus bienes y riquezas deberán decomisarse y ponerse a disposición de las comunidades que se han visto afectadas por la violencia generada por los carteles. |
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